Nacho Rodero García · Presidente de la Asociación de Comerciantes del Mercado de la Esperanza

“Saludar, conversar y cuidar a nuestros clientes es parte de nuestro trabajo al igual que elegir nuestros productos ”

Pregunta.– ¿Podrías contarnos cómo comenzó la historia del puesto “Carnicería García” en el Mercado de la Esperanza?

Nacho Rodero– En este mercado comenzó mi bisabuela en 1904, la señora Antonia como se la conocía en el Mercado. Una mujer muy trabajadora y humana, siempre que podía ayudaba a la gente. Luego llegaron mis abuelos y más tarde mis padres. En el año 1944 cogieron el puesto que tenemos hoy en día, ya que el anterior era de los originales puestos comerciales que estaban pegados a la pared, el centro estaba lleno de bancos corridos. En 1946 en la travesía del cubo mis abuelos pusieron un almacén, es muy llamativo que en aquella época eran todo prados, y podría decirse que se convirtieron en la primera distribuidora de carne de la ciudad.

P.- ¿Tienes clientes que os hayan acompañado generación tras generación?

R.- Algunos quedan, claro que sí. Además en el Mercado tenemos una cosa que nos hace únicos y es que conocemos a nuestros clientes y sabemos qué ofrecerles siempre.

P.- ¿Qué tipo de cliente viene al mercado?

R.- Sobretodo gente de toda la vida. Pero es cierto que cada vez vemos más gente joven. Los clientes de siempre es lo que comentaba anteriormente, vienen y sabemos lo que quieren. Conocemos sus gustos en los productos, partes, cortes... Esto hace que siempre salgan contentos y estén a gusto. Esto es lo que ofrecemos, un trato cercano con un producto de calidad. Saludar, conversar, conocer y cuidar a nuestros clientes es parte de nuestro trabajo al igual que elegir nuestros productos. Esto hace que los que compran aquí vuelvan. Por otro lado este sector de gente más joven que comienza a animarse a venir es porque entienden el producto de calidad como parte diferencial frente a otros puntos de venta. Estamos especializados en nuestros productos en cada puesto, son negocios la mayoría propios y la elección de productos se basa en la calidad. Además el trato cercano también es para los jóvenes algo importante que tienen en cuenta.

“Aquí los clientes no son un número como en otros sitios, aquí están Juanita, Loli y Toñuco”

Te contaré que las carrilleras de cerdo hace 15 o 20 años nadie más que nosotros en los puestos del Mercado las vendían. Se pudieron de moda... Yo hablo con los clientes de recetas y me gusta asesorar para que prueben nuevas recetas y sabores.

Aquí en el mercado no se venden procesados ni productos de calidad baja, por eso digo que no hay mejor lugar que un mercado para comprar y no debería de permitirse que en un futuro cercano acaben desapareciendo.

P.- ¿Cómo ves la próxima reforma de la parte inferior del Mercado?

R.- Retomaremos los cursillos si podemos con los niños, cursos de cocina... ¡Podríamos hacer muchas cosas! La nueva reforma va aportar al mercado de un toque de modernidad y con el aula saludable podremos acercarnos mucho más a jóvenes y clientes.

P.- ¿Qué futuro ves?

R.- Veo un futuro positivo en el que los más jóvenes cada día se acerquen más a los mercados de abastos y disfruten de la calidad y el trato cercano.