DE RUTA por Puertochico, el nuevo Soho santanderino
Este intrincado itinerario de calles que discurren en paralelo a la bahía es hoy uno de los espacios comerciales y gastronómicos más dinámicos de la ciudad
- Ámbito de influencia: Desde la calle Tetuán y el Mercado de Puertochico hasta la Plaza de Pombo (Casimiro Sainz, Hernán Cortés, Peña Herbosa, Daoiz y Velarde y adyacentes).
- Recorrido: Llano. Unos 700-800 metros, en línea recta.
- Duración: 30-45 minutos, a paso relajado.
- Incluye zonas peatonales y varios parkings públicos (Tetuán, Castelar y Plaza de Pombo).
Hablar hoy de Puertochico y su entorno es hacerlo del corazón de la ciudad. Lugar en otro tiempo de amarre y atraque de las embarcaciones pesqueras, esta zona que discurre de este a oeste en paralelo a la bahía está considerada el último asiento conocido de los raqueros, apelativo con el que durante los siglos XIX y principios del XX se conocía a los niños huérfanos o de extracción humilde que menudeaban por los muelles subsistiendo de las monedas que pasajeros y tripulantes de los barcos les arrojaban al mar para que las sacasen buceando, y en cuya memoria se levantó en 2007 un monumento muy popular –y sin duda uno de los más fotografiados– en el Muelle Calderón, muy cerca del Club Marítimo.
Con los años, y a la par que el puerto marinero cambiaba su fisonomía hasta convertirse en puerto deportivo, los bajos de las casas, por lo general antiguas bodegas en las que los pescadores guardaban sus artes y aparejos de pesca, fueron dando paso a nuevos negocios y espaciosos mesones en los que se servían sardinas asadas y marmita de bonito. Herederos de esos establecimientos, o al calor del posterior auge cultural y sobre todo político que experimentó esta amplia zona urbana –una de sus calles, Peñaherbosa, es sede del Gobierno de Cantabria–, el entorno de Puertochico constituye en la actualidad parada obligada para propios y extraños.
Se trata de un sugestivo itinerario de calles y callejuelas poblado de bares y restaurantes en el que paulatinamente se han ido asentando más y más comercios de la mano de jóvenes creadores y resueltos emprendedores –especialmente de moda, de regalos y de decoración e interiorismo– que han convertido a este trazado rectilíneo unos de los espacios comerciales más dinámicos y visitados de toda la ciudad. Tiendas, algunas minúsculas y muchas de ellas convertidas en auténticas referencias locales, que encierran propuestas realmente diferentes, vanguardistas e innovadoras que han llevado a que mucho identifiquen ya a este atractivo lugar que gira fundamentalmente en torno a la calle Hernán Cortés y sus aledaños hasta su encuentro con la Plaza de Pombo como el ‘Soho santanderino’.
Una ruta en la que el comercio y la gastronomía maridan como en ningún otro sitio y que bien puede arrancar en el MERCADO DE PUERTOCHICO, un rehabilitado espacio comercial y de ocio que reabrió sus puertas el 17 de octubre de 2024 tras una transformación integral que le va a permitir contar en un futuro próximo con dos zonas de usos diferentes, coordinadas y proactivas, generadoras de sinergias, en la línea de otros mercados como los de San Miguel o San Antón, en Madrid.

La zona de mercado, que sigue dependiendo del Ayuntamiento, reúne a antiguos comerciantes y a otros nuevos hasta conformar una heterogénea oferta guiada por los productos de proximidad y máxima calidad: Carnicería Charcutería Castillo, Frutas Angelines, Frutas Isabel, Pescados Tesoros del Mar, Panadería la Crujiente y Quesoba, a las que también se suma la oficina del espacio digital municipal El Mercaderío.
Desde aquí, y con la Plaza de Puertochico y la bahía por bandera –nunca mejor dicho–, la calle Casimiro Sainz –y su perpendicular Bonifaz– nos ofrece algunos de los mejores y más conocidos restaurantes de esta zona –Sandoñana, La Bombi, Casimira, El Bonito, Los Amigos de Peter, La Voladora, Daría, El Desván, Garbo, Cyrana, Kandela o la esquinera Tasca de Bonifaz, además de La Mayor o el algo más escondido Querida Margarita– hasta su encuentro con la calle Peñaherbosa, asiento como ya hemos dicho de la sede del Gobierno de Cantabria.


Este vial de calzada adoquinada despunta cada vez más por su ordenada y animada propuesta de cerca de una veintena de bares y restaurantes con mesas altas y taburetes que se suceden sin solución de continuidad de un extremo al otro, especialmente en gran parte de su margen derecha. Al abrigo de pequeños árboles, y entre propuestas culinarias para todos los gustos, tendencias y bolsillos para disfrutar en armonioso y jovial ambiente, se levantan T’Encontré (Peñaherbosa, 11), una pequeña y sugerente tienda con complementos para el día a día y también para ocasiones especiales especializada en tocados de encargo para eventos y calle; y la más nueva Mírame (en esquina con la calle Gándara, 7), de moda femenina y complementos con una atractiva oferta de prendas multimarca.
En paralelo a esta popular calle y a espaldas del nuevo Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria (MUPAC), actualmente en construcción y que se espera abra sus puertas a finales de 2026, comienza –o termina, si atendemos a su numeración– la calle Hernán Cortés, la que podríamos considerar la arteria principal de esta ruta y en la que se ubican el mayor número de establecimientos comerciales.
Un vial en el que comercios y locales de hostelería se suceden uno detrás de otro en perfecta sintonía y a lo largo de ambas aceras, constituyendo un todo difícil de separar. Aquí, por citar algunos de los restaurantes y bares más conocidos, se domicilian a lo largo de la calle y en sus intersecciones y paralelas el Bar del Puerto –todo un clásico y que, sin duda, cuenta con una de las mejores barras de la ciudad–, la popular Bodegas Mazón, el exquisito La Vinoteca, el nuevo El Mastil, el floreciente La Marti y su vecino La Taberna del Herrero; La Cruz Blanca, el seductor La Malinche y su sucursal y atractivo Salvaje, los concurridos Gele y La Cigaleña, el Mesón Goya, el sugerente Cortés, El Salitre y el popular Casas Jero o el recién inaugurado Clan. Y ya en plena Plaza Cañadío, epicentro del tardeo y ocio nocturno de la ciudad, el famoso Cañadío, o las apuestas más populares de La Carnaza, El Cachalote o Patiochico.
Pero si lo que queremos es ir de tiendas, en esta ruta encontrarás casi de todo: moda femenina, masculina e infantil; regalos y complementos; diseño y decoración, antigüedades; joyerías y relojerías; productos gourmet; arte y enmarcaciones; pastelerías y confiterías; floristerías; ópticas y fotografía; librerías… Todo ello y más se dan cita en esta calle que late cada vez con más fuerza al calor de vistosos comercios de reconocido renombre y calidad.
Si lo que buscamos es MODA FEMENINA –las mujeres son la mitad de la población, pero en cuestión de moda son el principal consumidor, el principal trabajador y el prescriptor más importante– nuestro recorrido comienza en Sanroch (Hernán Cortés, 59 / sanroch.es) una luminosa y colorista tienda de moda femenina repleta de propuestas que hablan por ti. Ropa y complementos de estilo contemporáneo y con identidad propia para mujeres que buscan sentirse a gusto y diferentes.

Unos pocos metros más allá, aparece La Talabartería (Hernán Cortés, 55), una pequeña pero arrebatadora tienda de moda y complementos para la mujer.
Al otro lado de su intersección con la calle Gándara, surge La Central 1987 (Hernán Cortés, 32 / lacentral1897.es), el concept store de Santander que aúna arte, cultura y moda en un más que estimulante espacio con productos y creaciones muy singulares y originales presentadas por diferentes emprendedores, creadores y artistas.
Prácticamente enfrente de éste se ubica Rig Vert Haus (Gándara, 4 / rigvert.com), un original y atractivo espacio de moda y complementos de segunda mano y arte vintage.
En esquina, más al norte, está Ara (Gándara, 7 / arasantander.com), otro sugestivo espacio con originales y escogidas propuestas de inspiración clásica en moda, decoración, accesorios, regalos y complementos.

Siguiendo unos metros, aparece Tul (Hernán Cortés, 32 / tiendatul.es), una agradable tienda de ropa y complementos femeninos con prendas de estilo casual para mujeres a las que le gusta ir cómodas.
Prácticamente a su altura, en la acera de enfrente, se suceden Barbour (Hernán Cortés, 43 / golf-santander.com/barbour), un espacioso comercio unisex de encantador interiorismo consagrado a esta clásica marca británica con una cuidada selección de ropa urbana y de campo. Del Rosa al Amarillo (Hernán Cortés, 45 / delrosaalamarillo.com), atractiva tienda de moda de primeras marcas internacionales con propuestas elegantes, atrevidas y muy diferentes. Balenciaga, Prada, Jacquemus o Isabel Marant, entre otras, firman en exclusiva prendas para el día a día o para el evento más sofisticado. Y Golf Oulet (Hernán Cortés, 45), una holgada tienda de bella factura que ofrece moda y complementos unisex de firmas muy conocidas con importantes descuentos.


A la vuelta, nos encontramos en primer término con Mo&De (Lope de Vega, 6), una estilosa tienda que mantiene viva su apuesta por una cuidada selección de prendas y complementos de firmas nacionales e internacionales para una mujer joven y dinámica. Y, si levantamos la vista, en esquina, aparece Carot (Daoiz y Velarde, 29 / carot.es), un exquisito y elegante espacio multimarca de trato familiar y asesoramiento personalizado con más de cuatro décadas de vida reivindicando el gusto por la ropa y complementos atemporales y de calidad.
De vuelta a Hernán Cortés, florece La Folie (Hernán Cortés, 37 / lafoliesantander.com), un arrebatador e innovador espacio multimarca con las marcas nacionales e internacionales más deseadas y una cuidada selección de prendas, calzado y complementos para mujer. Exclusividad con colecciones únicas de firmas de referencia.
Antes de nuestro encuentro con la Plaza de Pombo, se ubica Trasgo (Hernán Cortés, 31 / trasgomoda.es), un comercio con prendas cómodas y favorecedoras y patrones variados y versátiles para vestir el día a día.
En el entorno de esta plaza, se encuentra Maje (Hernán Cortés, 18 / maje.com), la sucursal santanderina de esta conocida marca francesa de ropa romántica y de calidad; y en un pequeño vial peatonal aparece en esquina SKFK Santander (Daoiz y Velarde, 12 / skfk-ethical-fashion.com/es/), el comercio de esta firma bilbaína que desde hace más de veinticinco años apuesta por una moda sostenible y ética.

En el caso de la MODA MASCULINA, la primera opción que nos encontramos es Tweed (Lope de Vega, 10), una cautivadora sastrería y camisería de hombre con la mejor selección de tejidos italianos e ingleses. Prendas únicas e irrepetibles llenas de glamour y elegancia. No muy lejos están las ya citadas La Central 1987 (Gándara, 5 y Hernán Cortés, 32 / www.lacentral1897.es), Barbour (Hernán Cortés, 43 / golf-santander.com/barbour), y Golf Outlet (Hernán Cortés, 43 / golf-santander.com), tiendas a las que recientemente se han sumado Mood Uomo (Hernán Cortés, 29 / mood-uomo.es), un nuevo y sugerente espacio multimarca de moda masculina que ofrece una cuidada selección de colecciones para hombres únicos que quieran diferenciarse y una diversidad de estilos y propuestas de calidad para sentirse cómodo y elegante en cualquier ambiente y situación. Y Condotti (Hernán Cortés, 18 / https://via-condotti-italian-fashion-store.negocio.site/), una glamurosa boutique al más puro estilo italiano que acaba de estrenar emplazamiento. Toda una referencia para la moda masculina recién llegada al barrio con prendas exclusivas y originales, de las más clásicas a las más rompedoras y de tendencia. En camisería, su especialidad, ofrece con más de cien modelos hechos a mano en Italia.

Por su parte, la MODA INFANTIL –atrás quedan los tiempos en que la ropa de niños era básicamente azul y la de niñas solo rosa–, encuentra su referente en Leal (Hernán Cortés, 43), un comercio en esquina con más de cien años de historia y una clara apuesta por vistosas prendas de 0 a 12 años de destacadas firmas españolas. También dispone de artículos de canastilla.

Pero si lo que buscamos es hacer un REGALO o simplemente darte un capricho; o comercios de DECORACIÓN E INTERIORISMO que te abran la mente y alegren la vida con muebles, conceptos, ideas y materiales para renovar tu casa, la oferta en este caso resulta igualmente tan diversa como interesante.
Empezando por el final de la calle Hernán Cortés y principio de este itinerario, a los pocos pasos nos damos de bruces con Yates & Cosas Boatique (Hernán Cortés, 40 / yatesycosasboatique.com), reconocido comercio que reúne una completa oferta de moda, pero sobre todo de complementos náuticos de las mejores marcas y una extensa oferta de regalos y artículos de decoración de clara inspiración marinera.
Casi a renglón seguido, se ubica Doméstica (Hernán Cortés, 38 / domesticasantander.com), un agradable y alegre comercio de cuidadas formas y muy atractiva presentación que ofrece todo un universo de objetos útiles y decorativos para el hogar, además de originales regalos para todos los públicos. Unas decenas de metros más allá aparecen Arte España (Hernán Cortés, 49 / art-espana.com), comercio de holgadas dimensiones de esta firma experta en la decoración integral del hogar y en la venta de muebles a medida, tapizados, papeles pintados…

A su lado, está Moisés (Hernán Cortés, 49 / moisescocinaybano.com) un nuevo y atractivo espacio de esta firma con más de medio siglo de experiencia de referencia nacional gracias a la creación de cocinas, baños y vestidores de alta calidad que combinan modernidad y compromiso con el diseño sostenible y la funcionalidad.
En la otra acera, aparece Quima (Hernán Cortés, 30 / quimastudio.com), una innovadora y original tienda de diseño con alma cántabra que ofrece posters, bolsas, calcetines y otros artículos con estilo vintage e ilustraciones propias.
Cerca ya de la Plaza Pombo surgen Banak Importa (Hernán Cortés, 37 / banak.com/tienda/santander), establecimiento de esta empresa nacional que diseña y crea sus propias piezas, elaboradas en maderas nobles, y que ofrece además una gran variedad en decoración y textil; y Numa (Hernán Cortés, 33 / numadecoracion.es), un muy estiloso y vanguardista comercio de muebles, decoración, cocinas y proyectos para el hogar de amplio y sugerente escaparatismo.
Si la cosa va de regalos, nunca puede faltar una FLORISTERÍA, espacios que huelen a rosas y que en esta zona tiene un exponente de honda tradición como es Jardinería Rebolledo (Plaza del Cuadro, 4 y Avda. Camilo Alonso Vega, 29 / floristeriarebolledo.es), un negocio de flores y centro de jardinería fundado en 1987 sobre el espacio donde se encontraba antiguamente un vivero familiar. Rebolledo es miembro fundador de Interflora y pertenece además a las Asociación Española de Jardinería (AECJ).

Por su parte, los amantes de los LIBROS y PAPELERÍA no pueden dejar de visitar Librería Gil (Hernán Cortés, 23 / libreriagil.es) un evocador comercio familiar con casi seis décadas de existencia que se ha convertido en uno de los espacios más dinámicos de la capital cántabra con la programación habitual de exposiciones, presentaciones, conferencias, talleres, cuentacuentos y otras actividades. Su espíritu, de continua búsqueda y formación, le ha merecido el Premio Nacional de Librería Cultural y el aplauso de miles de lectores que reconocen su esfuerzo por continuar leyendo, recomendando, hablando, escuchando y buscando el libro.

No muy lejos de esta afamada librería, se mantiene desde hace 120 años FOTOGRAFÍA Zubieta (Hernán Cortés, 17 / fotozubieta.es), un negocio familiar dedicado a ofrecer una esmerada atención al cliente y un completo repertorio de servicios y productos: revelado digital de todo tipo de dispositivos, fotografías al momento para documentos, retoques fotográficos, conversión de películas, reportajes de boda, cursos de fotografía, cámaras y accesorios y fotografías del Santander antiguo.

Y en ÓPTICA despunta Central Óptica (Hernán Cortés, 36 y otras direcciones / central-optica.com), un comercio de bella factura y generosa proporciones que ofrece servicios de optometría clínica avanzada, además de monturas de primeras marcas.

En cambio, si lo suyo son las ANTIGÜEDADES y buscas piezas únicas e insólitas, con personalidad y mucho carácter, o auténticos tesoros aptos para todos los públicos, no solo para coleccionistas, entonces te proponemos dos ‘almacenes de sentimientos’ que dan vida a esta original tendencia de decoración en la que el pasado se vuelve presente: El Ducado (Daoiz y Velarde, 23), una deliciosa tienda de antigüedades repleta de atractivos objetos de porcelana, muebles restaurados, aparadores, butacas, alfombras y sugerentes piezas de arte contemporáneo. Y en una esquina de la Plaza de Pombo Antigüedades Gloria Monasterio (Plaza de Pombo, 4 / antiguedadesgargollo.com/gloria-monasterio), una tienda de anticuario y decoración dedicada al mueble auxiliar, complementos de cristal, porcelana y lámparas. También dispone de objetos de coleccionismo, bolsos, bisutería y piezas vintage.

Por otro lado, y pese a algunos augurios que vaticinaban que la JOYERÍA morirá en unos años a manos de la bisutería, el sector lleva años experimentado moderados crecimientos gracias al esfuerzo de profesionales formados y comercios especializados que han sabido adaptarse a las nuevas modas y usos de los clientes y que han visto en la vuelta a lo artesanal, a los valores del oficio, una oportunidad dentro de un mundo cada vez más tecnificado. Porque algo cotidiano, personal, favorecedor o simplemente bello no tiene necesariamente por qué ser un objeto de lujo.
En nuestro camino por este vial hacia el este de la ciudad se encuentra María Jesús Gil (Hernán Cortés, 20 / maria-jesus-gil-joyas.ueniweb.com/), joyería especializada en piedras preciosas y semipreciosas con diseños exclusivos y personalizados que también ofrece innovadores montajes de piezas en oro y plata. Y al final de nuestro recorrido está Santiago Camino (Infantas, 3 / santiagocaminojoyero.es/) comercio localizado en un extremo de la Plaza de Pombo dedicado al diseño y fabricación de joyas con una oferta de piezas en oro, brillantes y piedras semipreciosas.
PASTELERÍAS Y HELADERÍAS, UN DULCE Y REFRESCANTE PLACER
Pero como a nadie le amarga un dulce, esta ruta también tiene espacio para dar rienda suelta a uno de los pecados más veniales y en el que todos hemos caído alguna vez, y siempre además con gusto: el dulce.

Un recorrido que iniciamos en la calle Tetuán, popular barrio de pescadores que reúne a un excelente ramillete de establecimientos hosteleros (empezando por La Hermosa de Alba, Bodegas San Fermín, El Gallinero o Seña Wine Bar, y siguiendo calle abajo por Tetuán 23, Magnolia, Marucho, Asador Lechazo Aranda, Viento en Popa y La Mulata) y donde acaba de abrir sus puertas Sincio (Tetuán, 33), un pequeño obrador artesanal de panadería y repostería en el que saborear auténtico café de especialidad; y Elechino (Tetuán, 15, Avda del Deporte, 3 - Bloque 12 y Simancas, 15 / panaderiaelechino.es/), una empresa panadera de vocación que ofrece piezas únicas de dulce hechas a mano en su propio obrador, o sin gluten, lactosa o azúcar, elaborados por proveedores especializados.
En la cercana calle Santa Lucía se ubican casi uno pegado al otro y Sucré (Santa Lucía, 26 / pasteleriasucresantander.es/), un pequeño y coqueto comercio de pastelería delicatassen con tienda online y servicio a domicilio, y panadería G-Torre (Santa Lucía, 24), un despacho familiar de dilatada trayectoria con la mayor oferta de panes de la región.
No muy lejos, está La Balanza (Valliciergo, 7 / labalanza.es), un pequeño obrador de repostería artesanal especializado en brookies, cookies y tartas caseras. Y La Antigua (Daoiz y Velarde, 13 y San Fernando, 16 / laantiguasantander.es), una bonita boutique del pan artesano y pastelería que ofrece deliciosas pastas de té y productos delicatessen elaborados a diario, además de tartas por encargo.
En plena plaza de Puertochico aparece Panistas (Hernán Cortés, 42 / panistas.es), inconformistas del plan con obrador artesanal y pasión por las cosas bien hechas que dispone de amplia y vistosa terraza en amarillo.
No menos interesante resulta Confitería Vega (Hernán Cortés, 41 / confiteriavega.es/), un comercio tradicional de exquisita calidad y amplio espectro presentado en un moderno espacio de dos plantas en el que, además de dulces, tartas, bombones, chocolates y otras deliciosas viandas, también se puede desayunar o merendar.

Y ya saben que Santander sabe a HELADO y que nadie puede irse de la ciudad sin antes haber probado uno. Salvo que se remonta a hace muchos siglos y a la costumbre de mezclar nieve de las montañas con miel y frutas, poco más se sabe a ciencia cierta del origen de este alimento de sabor dulce y textura cremosa que está lejos de ser considerado un simple capricho y sí un buen complemento alimenticio rico en vitaminas, proteínas y antioxidantes, además de en calcio y ácido fólico. De sabores clásicos o atrevidos, hoy hay tantas variedades como colores.
Un placer refrescante del que en esta zona de la ciudad podemos empezar a disfrutar muy cerca de la plaza de Puertochico, donde se ubica Marena (Hernán Cortés, 59), una coqueta heladería artesana. En esta misma calle aparece un poco más allá y en la misma acera Regma (Hernán Cortés, 41 y otros emplazamientos repartidos por toda la ciudad / regma.es/), cuyo nombre evoca el sabor de lo natural. Con numerosas heladerías en Santander y Cantabria, además de en Asturias, el País Vasco, Navarra o Madrid, esta empresa familiar casi centenaria que en la actualidad está dirigida por la tercera generación ofrece productos tradicionales de generosas proporciones elaborados cuidadosamente a partir de recetas artesanales propias.
En sus aledaños, se ubica también Turrones Monerris (Plaza del Cuadro, 2 y Amós de Escalante, 8 / monerris.com), que es la tienda del turrón en invierno y turrón en verano. Un negocio familiar con más de un siglo de tradición que cuenta con dos céntricas tiendas y un obrador que ha hecho del turrón su auténtica razón de ser, también en helado.

Por último, no queremos olvidarnos tampoco del PRODUCTO GOURMET – vocablo de origen francés utilizado como adjetivo para calificar aquellas comidas de elaboración refinada– que día a día suma más adeptos en busca de alimentos de exquisito sabor y demostrada calidad. La popularidad de esta nueva moda alimenticia ha hecho que España sea actualmente el sexto país en el mundo occidental que más consume este tipo de productos, detrás de Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Italia y Alemania.
Si ya es seguidor, o quiere iniciarse en esta tendencia gastronómica, le recomendamos Doña Tomasa (Hernán Cortés, 37 / donatomasa.com), un establecimiento experto en anchoas y productos gourmet que propone una selección de más de un centenar de referencias de productos de calidad de la gastronomía patria, muchos de ellos de elaboración propia.
